El yacimiento de Tiermes, una fantástica muestra de restos de ciudad celtibera y posteriormente romana. Declarada zona arqueológica en 1999. Ha pervivido durante 20 siglos, y hoy puede visitarse, a unos  30 min  en coche del Hotel Río Ucero. Este valiosísimo yacimiento arqueológico se caracteriza por su arquitectura rupestre, restos de asentamientos de varias culturas como la celtíbera y romana que se sucedieron desde el s. IV a.C. al V d.C. , lo que lo hace un lugar interesantísimo para los amantes del turismo arqueológico. Tuvo gran importancia en su época, se pueden apreciar el acueducto Castelum Aquae, el Foro imperial y muralla bajo imperial. También podemos encontrar un graderío labrado sobre piedra a manera de anfiteatro, mansiones señoriales, baño públicos, etc. Durante la larga Guerra Celtibérica, Roma envió en vano durante años su poderoso ejército contra un pueblo pobre y alejado de las tierras ricas de Hispania: los arevacos, cuyas ciudades principales eran Numancia y Tiermes. Ésta última no fue sometida hasta el año 98 a. C., en que el cónsul Tito Didio, tras su victoria, obligó a bajar a la población de la ciudad al llano, abandonando la acrópolis que coronaba el cerro, e impidiendo a sus habitantes amurallar el nuevo lugar.

Entre los restos recuperados en excavaciones arqueológicas, los de las etapas celtibérica y romana aportan mayor información, destacan las estancias y habitáculos excavados en la roca, la necrópolis celtibérica de Carratiermes, complejos edificios públicos, como el denominado ‘Castelum Aquae’, las termas… además de calles o puertas defensivas, como la muralla tadorromana que rodea el cerro. Remata el conjunto una ermita de época románica en la que resalta la rica y variada decoración de los capiteles y canecillos.

 Interesante visitar el Museo Monográfico de Tiermes, junto al propio yacimiento. Este pequeño museo, dotado de un bello espacio interior, con la ayuda de carteles, vitrinas, pedestales y maquetas proporciona una información general del proceso histórico de la ciudad de Tiermes, así como los datos aportados por los trabajos de excavación y el estudio de los materiales descubiertos. Armas, cerámicas, monedas y otros objetos hallados en el yacimiento, permiten recorrer las tres etapas sucesivas de ocupación de la zona: la celtibérica, la romana y la medieval.